Perón quiso comprar las
Malvinas al Reino Unido en 1953
EFE, - Londres - 03/01/1984
El presidente argentino Juan Domingo Perón intentó comprar las islas Malvinas al Gobierno de Londres el año 1953, según revelaron ayer documentos oficiales de aquella época hechos públicos en la capital británica. Perón hizo su oferta firme de compra a través de un enviado especial, que asistió como representante argentino a la coronación de la reina Isabel II de Inglaterra, el 2 de junio de 1953.El Gobierno británico rechazó la oferta -que no se concretó en un precio-, por temor a que cayera el Gobierno de sir Winston Churchill. La revelación se ha hecho tras el levantamiento, el 1 de enero de 1984, del embargo oficial de 30 años que pesa sobre ciertos informes secretos del Gobierno británico. El documento de 1953 detalla las conversaciones que mantuvieron en un céntrico hotel de Londres el entonces presidente del Senado argentino, almirante Alberto Teisaire, y lord Reading, por aquella época subsecretario de Exteriores británico con responsabilidad sobre los asuntos latinoamericanos.
La oferta de Perón fue contestada con los mismos argumentos que hoy, 30 años más tarde, utilizan las autoridades de Londres: el Gobierno de Su Majestad considera inconcebible la venta de las islas Falkland (nombre británico de las islas) porque sus habitantes son británicos.
Lord Reading comentó también al representante argentino que si se hacía en aquellos momentos un referéndum en las Malvinas, sus habitantes decidirían seguir bajo bandera británica, a lo que Teisaire asintió diciendo que sí, que probablemente sería cierto.
Según las notas de aquella conversación, redactadas por un alto funcionario del Ministerio británico de Exteriores, el presidente del Senado argentino argumentó a su interlocutor que había un precedente de venta británica en las Indias occidentales en favor de Estados Unidos, al parecer tras un acuerdo firmado por Londres y Washington. Lord Reading descartó tajantemente la posibilidad de hacer lo mismo con las Malvinas y argumentó que se trataba de una cuestión muy diferente y dejó en claro que "el Gobierno, con toda seguridad, sería derribado" de consentirse tal operación de venta.
Info: http://www.elpais.com
En 1974 hubo otra propuesta para
devolver las Islas Malvinas al país
DURANTE LA GESTIÓN DE JUAN DOMINGO PERON
Ex funcionarios del Servicio Exterior argentino revelaron que Gran Bretaña estuvo dispuesta a devolver las islas en 1974
durante el gobierno peronista. Sin embargo, la muerte del General Juan Domingo Perón impidió la devolución.
En 1974 Gran Bretaña propuso a la Argentina devolverle las
Malvinas previa institución de un condominio de 25 años para la explotación
conjunta de los recursos de las islas, es decir que en este 1999 la bandera
celeste y blanca hubiese vuelto a flamear soberana sobre el archipiélago.
El general Juan
Domingo Perón, por ese entonces en su tercera presidencia, estaba decidido a
aceptar esa propuesta británica, pero su
fallecimiento frustró las negociaciones que, por cierto, hubieran cambiado radicalmente
el eje de la sangrienta historia que envolvió a las Malvinas en 1982.
María Martínez de Perón, quien sucedió a su difunto esposo
en la Casa Rosada, dudaba sobre la conveniencia de acordar un condominio, pero
fue José López Rega, su influyente
ministro de Bienestar Social, quien terminó por de sechar de plano el
ofrecimiento del Gobierno de Londres.
La información fue suministrada a una agencia de noticias
por funcionarios retirados del Servicio Exterior, quienes –con expreso pedido
de no divulgar sus identidades- revelaron datos de aquellas negociaciones que
les confió hace un cuarto de siglo el entonces canciller Alberto Vignes.
La Propuesta Paso a Paso
La mañana del 8 de mayo de 1974 el embajador
británico en la Argentina James
Hutton entrevistó a Vignes en el Palacio
San Martín y le comunicó la propuesta de su gobierno de acordar un condominio
de 25 años sobre las islas como paso previo al reconocimiento de la soberanía
argentina.
El ofrecimiento estaba contenido en un documento semioficial
(“non paper”), es decir sin el clásico membrete, pero identificado con las
siglas y el escudo del Foreing Office (el Ministerio de Asuntos Exteriores de
Gran Bretaña), precisaron los ex diplomáticos consultados.
Esa misma tarde, Vignes comunicó la novedad al presidente
Perón, quien se entusiasmó con el ofrecimiento, por lo cual le ordenó al
canciller que convocara a un grupo
de diplomáticos de “absoluta confianza” para iniciar las tratativas tendientes
a la aceptación de la propuesta.
El ministro le manifestó su temor de que
aceptar la exigencia británica de un condominio de 25 años, como requisito para
el reconocimiento de la soberanía argentina, podría generar descontento en la población,
especialmente, en los sectores más nacionalistas de las fuerzas armadas.
Los informantes indicaron, al recordar comentarios de Vignes
sobre esa reunión, que Perón le dijo más o menos lo siguiente:
“usted preocúpese de que esa propuesta avance. De los
muchachos me encargo yo, les diré que ya tenemos una “pata” adentro y sin derramar
sangre de argentinos”.
A fines de mayo de 1974 murió Hutton, quien fue inhumado en el cementerio británico de La Chacarita, de Capital Federal, y el 1º de julio siguiente falleció Perón, por lo que las tratativas entre los funcionarios de la Cancillería y de la embajada británica quedaron momentáneamente suspendidas.
A fines de mayo de 1974 murió Hutton, quien fue inhumado en el cementerio británico de La Chacarita, de Capital Federal, y el 1º de julio siguiente falleció Perón, por lo que las tratativas entre los funcionarios de la Cancillería y de la embajada británica quedaron momentáneamente suspendidas.
En septiembre de ese año el nuevo embajador británico Dereck Ash
presentó sus cartas credenciales a la presidente María Martínez de Perón,
oportunidad en la cual el diplomático comunicó que el Gobierno de Londres “aún
aguardaba” una respuesta Argentina sobre aquella propuesta.
Ante Vignes, presente en la audiencia como establece el protocolo
diplomático, la viuda de Perón le respondió que “el general estaba de acuerdo,
pero yo no soy
mi marido”, aunque tranquilizó al embajador británico diciéndole
que el Gobierno argentino no tenía todavía “una respuesta definitiva”.
Dos semanas después, por expresas indicaciones de la presidente
Perón, el canciller Vignes informó en una reunión de ministros sobre el ofrecimiento
británico, pero López Rega lo interrumpió para decir, en tono tajante, que “los
ingleses se dejen de joder, o entregan todo o no entregan nada”.
Nunca más en las reuniones del gabinete nacional de aquella
administración peronista se volvió a mencionar la propuesta británica y el
embajador Ash tuvo que conformarse con respuestas dilatorias del canciller
Vignes, por lo que esas tratativas entraron definitivamente en un punto muerto.
La propuesta británica no llegó a buen puerto por la
resistencia de los kelpers.
Las Condiciones Que Le Pusieron a Perón
El Gobierno de Londres estaba decidido a devolver las islas que había
usurpado en 1833, pero condicionado por la situación política interna no
insistió
con su
oferta hacia el Gobierno argentino.
En julio de 1968 el entonces gobierno laborista del primer ministro
Harold Wilson se mostró dispuesto a reconocer la soberanía argentina sobre las
Malvinas, de
acuerdo con los documentos desclasificados del Foreing Office dados a conocer la
semana pasada por la BBC de Londres.
Sin embargo, la férrea negativa de
los kelpers (como se denomina a los nacidos en las islas Malvinas ), sobre la cual se montó la
oposición del
conservadurismo
inglés, obligaron a Wilson a dar marcha atrás y, de hecho, llevaron las negociaciones
a un virtual estancamiento.
Esas
tratativas se habían iniciado en 1966 -durante el gobierno presidido por Arturo
Illia- en cumplimiento de la resolución del año anterior de las Naciones Unidas
que obligaba a la Argentina y a Gran Bretaña a resolver el conflicto de las
islas por vía de negociaciones diplomáticas.
Durante el gobierno de Juan Domingo Perón, el laborismo sostenía la
necesidad de desprenderse gradualmente del archipiélago por el alto costo que
significaba su mantenimiento, pero, como paso previo, pretendía llegar a un acuerdo
con la Argentina para la explotación de los recursos petrolíferos e ictícolas
de las islas.
Expertos británicos y argentinos en hidrocarburos coincidieron, en
informes por separado difundidos a mediados de la década del 70, sobre la
posibilidad de la existencia de yacimientos petrolíferos en proximidades de las
Malvinas.
POLITICA NACIONAL
La Plata, sábado 9 de enero de 1999


Muchas gracias por esta contribución tan interesante con su análisis. Si bien la forma en que se enseña la nacionalidad en Inglaterra no es tan intensa cómo en Argentina, el público Inglés está compuesto por una gran cantidad de izquierdistas que se encuentran principalmente en el partido laborista que es un Peronismo de izquierda si se quiere con una diferencia y que consiste en que no es nacionalista al contrario tienen un sentimiento anit-Inglés e internacionalista socialista. Para muchos Ingleses son traidores. Wilson y sus ideas fracasaron y el Partido Laborista hizo gran daño a Inglaterra desde que obtuvo el poder después de la guerra mundial. Los beneficios que impusieron hubieran llegado igual sin el partido Laborista, de la misma forma que llegaron en Argentina con un régimen diametralmente opuesto... Si Wilson hubiera tratado de forzar esas políticas de Malvinas hubiera caído. Las dos iniciativas de entrega despues de 25 años o de venta, nunca hubieran sobrevivido al Parlamento y jamás hubieran sido aconsejados a Su Majestad para que los implemente. Con el advenimiento de la Sra. Margaret Thatcher, Inglaterra ha encontrado bases sólidas para afianzarse y definirse, si bien el líder Laborista hoy es del mismo tipo que Wilson. Corbyn es considerado por algunos aquí como un traidor. Lo mejor que puede hacer Argentina es ir a la Corte Internacional y tratar de lograr una definición de las leyes internacionales que en general son favorables al Reino Unido pero hasta que no se interpreten no vamos a saber. Eso hubiera sido preferirble a la guerra que obligó a Inglaterra a definir la paz y la política del Atlántico Sur a pesar de los reclamos de Argentina. Antes de la guerra Inglaterra no tomaba ninguna decisión sin considerar a Argentina y eso fue motivo de abuso y del ataque a traición durante conversaciones y eso haría que "conversaciones" hoy serían mal recibidas por gran parte del pueblo Inglés debido no tanto por perdidas de material si no por la sangre que corrió y que es irreparable. Si Argentina realmente quiere una solución tiene que pedir la interpretación imparcial de las leyes internacionales en la Corte Internacional.
ResponderBorrar