AVIONES HERCULES EN MALVINAS ARGENTINAS
Asalto Aéreo Plan ARIES 82
A partir de las cuatro de la mañana del 2 de abril de 1982, comenzó
el embarque del personal y material que daría comienzo a la fase de
Asalto Aéreo del Plan ARIES 82. La Operación de Asalto Aéreo a cumplirse
en el aeropuerto de Puerto Argentino se llevaría a cabo con aeronaves
del tipo Lockheed C-130 (H) Hércules del Esc. I y aviones del tipo
Fokker F-28 “Fellowship” del Esc. II ambos Escuadrones con asiento en I
Brigada Aérea “El Palomar”.
El despegue del primer avión se realizo a las 05:15 hs. desde la
pista de la IX Brigada Aérea con asiento en Comodoro Rivadavia, el avión
era un C-130 (H) Hércules matricula TC-68 con el indicativo LITRO 1,
transportando 108 pasajeros y material para la Terminal Aérea de Cargas
de Malvinas.
A las 6:15 hs despegada de Comodoro Rivadavia el C-130 (H) TC-63 (LITRO 2), trasladando personal del Ejército Argentino.
A las 06:55 despego el Hércules TC-64 (LITRO 3), trasladando 100 efectivos del Ejército Argentino y un vehículo.
Luego el Plan de Asalto siguió ejecutándose con el despliegue de
aviones Fokker F-28 “Fellowship” del Esc. II, trasladando personal desde
el continente a Malvinas.
Tres aviones C-130 (H) ya se encontraban en vuelo, mientras el LITRO
5, Fokker F-28 TC-53 iniciaba el rodaje en Comodoro Rivadavia para
despegar.
Las 517 millas náuticas que separaban a Comodoro Rivadavia de Puerto
Argentino, eran cubiertas por los Hércules en 01.50 hs. de vuelo,
mientras que a los F-28 les demandaba un tiempo relativamente menor.
Después de permanecer en vuelo de espera, hasta que la pista de
Malvinas pudiera ser habilitada, el C-130 (H) TC-68 (LITRO 1) aterrizó
en Puerto Argentino a las 08:45 hs.

Antes del mediodía del 2 de abril, la fase de Asalto Aéreo del Plan
ARIES 82 había finalizado con éxito. Considerándose cumplido el asalto
aéreo y la recuperación de las Islas, los vuelos siguientes ya no se
considerarían de Asalto aéreo, sino vuelos regulares de traslado de
tropas y material de todo tipo para las tres Fuerzas Armadas.
EL HERCULES ENFRENTANDO EL CONFLICTO DE MALVINAS
Antes que llegara la guerra de malvinas los c-130 tenian que tomar
medidas tras no ser encontrado por los ingles ya que los hercules era
fundamental para la guerra ,para eso los hercules tendria que volar de
noche , aun no estaba decidido pero era todo lo que tenia hasta el
momento . los C-130 hercules revestía considerable importancia dado que,
en primer lugar, los abastecimientos que se podían llevar a las islas
no solo eran fundamentales para la supervivencia de los defensores sino
que se convirtieron en la única fuente de alimentos, pertrechos,
material sanitario, personal de relevo, correo, y evacuación de los
heridos.
EL HERCULES EN LA GUERRA
Desde los primeros minutos del desembarco argentino en las islas
Malvinas, el 2 de abril de 1982, se incorporó a la trama un personaje
que no dejaría la escena sino hasta horas antes del trágico final, el 14
de junio de ese mismo año. Y cumplió su vital papel a pesar de tener
que actuar en notoria inferioridad de condiciones. Solitario y sin
defensa posible. Desde el primero hasta el último minuto. Esa fue la
actuación de los C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Argentina en la
guerra de Malvinas.El "Tango-Charlie 69", uno de los Hércules de la I
Brigada Aérea (El Palomar) que combatió en Malvinas y sigue prestando
sus servicios actualmente.
Pocas horas después de que el primer soldado argentino pusiera pie
en la costa malvinense, aterrizaba en la reducida cinta asfáltica del
aeródromo del todavía llamado Puerto Stanley, el primer Hércules.
Iniciaba así una larga, y prácticamente ininterrumpida, cadena de
comunicación con el archipié1ago que llegaría a convertirse en un
verdadero cordón umbilical para los aislados soldados argentinos.
Durante todo ese mes de abril los "transporteros" de la Fuerza Aérea
cubrieron innumerables veces sin mayores problemas, el trayecto entre
el continente y Puerto Argentino. Su misión era, fundamentalmente, la
específica del escuadrón y se llevó a cabo sin sobresaltos. Pero la
situación creada entre la Argentina y el Reino Unido se fue deteriorando
rápidamente y las posibilidades de un arreglo pacífico se fueron
esfumando lenta pero inexorablemente.
El 25 de abril se llevó a cabo la que sería la primera misión de
guerra de la Fuerza Aérea Argentina contra los británicos. Aunque
finalmente se vió frustrada por diversos factores adversos, fue una
pauta crudamente real de lo que habría de venir pocos días después.
En esa oportunidad se planificó atacar con los bombarderos MK.62
Canberra algunos buques ingleses que se encontraban en las cercanías de
las islas Georgias del Sur. Se escogieron los Canberra, de lenta
maniobrabilidad y prácticamente nulo poder autodefensivo, por ser los
Únicos con el alcance suficiente -se debían recorrer unos 4.000 km en
total- como para poder operar sobre las Georgias. Tres bombarderos
serían acompañados entonces por un Boeing 707, mientras que un KC-130,
cuyo tanque de combustible extra para realizar reabastecimientos en
vuelo le otorga una autonomía considerable cuando utiliza ese carburante
para su propio consumo, se encargaría de la exploración lejana.
Fue precisamente el Hércules el que informó sobre las malas
condiciones meteorológicas sobre el blanco y que además los buques a
atacar estaban dentro de la bahía Cumberland, lo que prácticamente
imposibilitaba la maniobra de los Canberra. Se frustró asi esa primera
misión, que ya no podría repetirse, porque la guarnición argentina en
Grytviken se rindió poco después a la fuerza expedicionaria británica.
Finalmente llegó el 1 de mayo y con él, el estallido de la guerra,
Los Vulcan y Harrier británicos tomaron como blanco principal la pista
de Puerto Argentino en tanto que la flota inglesa se cerro sobre las
islas. A partir de ese momento la situación se acercaba a un punto
crítico para la operación de aviones de transporte.
tal vez que desde el punto de vista material -aunque obviamente sin
disminuir en absoluto este aspecto, la actuaciOn de los C-130 tenia
mucho que ver con el apoyo psicológico a las tropas en Malvinas, que
tenían así una constante prueba de que no se los había olvidado. Pero
este mismo factor psicológico podría convertirse en su punto débil,
porque para los atacantes británicos cortar los vuelos de los Hércules
hubiera sido un hecho impactante al dejar completamente aislados física y
moralmente a las tropas argentinas.
Pero no ocurrió así y de ahí que crece en importancia la operación de estos pesados pero nobles aparatos de transporte.
Para que esos vuelos pudieran llevarse a cabo felizmente debían
concurrir los esfuerzos combinados de mucha gente, además de las propias
tripulaciones. Resultaba imprescindible, en primer lugar, el esfuerzo
de todos los servicios técnicos para apoyar la operatividad de los
aviones, pero también era necesario el de los encargados del transporte
en sí, quienes debían preparar los bultos convenientemente y a tiempo
para su traslado, del personal médico que iba a bordo para atender lo
relativo a las evacuaciones, de los servicios de comunicaciones y de los
trabajos de inteligencia desarrollados en las islas para discurrir la
manera mas segura para que los Hércules pudieran entrar y salir dentro
de parámetros de riesgo aceptables.
La mayoría de los vuelos eran nocturnos, por lo que al llegar a la
pista, que tenia un hueco producido por una bomba a unos 700 u 800
metros de la cabecera habitualmente en uso, la denominada 2-6, se
encontraban con el inconveniente suplementario de que el balizamiento
eléctrico había quedado fuera de servicio y, por otra parte, tampoco se
podía contar con un balizamiento a "bochones" completo ,porque eso le
daría al enemigo un indicio seguro de que había una operación aérea en
el lugar. De manera que normalmente aterrizaban con esas limitaciones de
pista, que quedaba reducida a un ancho aproximado de unos 20 metros,
tal vez menos, y con una sola línea de balizamiento por bochones, que a
su vez tampoco era una línea completa sino que a lo largo de toda la
cinta asfáltica había seis o siete. La única compensación para los
pilotos era el haber operado asiduamente antes de que se estableciera el
cerco británico, de manera que conocían muy bien la pista y los puntos
de entrada.
Para los pilotos, el hecho de volar muy bajo, sin referencias
visuales exteriores, basándose únicamente en las indicaciones del
instrumental y de las comunicaciones, sin poder apelar al piloto
automático, precisamente por la escasa altitud de vuelo, convertía la
tarea en algo agotador, a lo que había que sumar la gran tensión por la
situaci6n bélica que se vivía.
Una misión tipo de los C- 130 se iniciaba a eso de las siete de la
tarde y podía terminar de regreso en el continente a las dos o tres de
la madrugada.
Salir, recurrir constantemente a los instrumentos, intentar ver el
suelo, luego buscar la pista una pista corta mal iluminada y demás
inconvenientes, no era del todo cómodo."En realidad, no era cómodo en
absoluto", recuerda ahora uno de aquellos pilotos.
Al mismo tiempo, la vulnerabilidad inherente al avión de transporte
hacía que todo finalmente dependiera de la situación táctica sobre
Malvinas, porque si el radar de Puerto Argentino detectaba algún buque
enemigo en una posición tal que representaba una amenaza cierta para el
Hércules, se le ordenaba regresar y Cancelar la misión, algo que ocurrió
una veintena de oportunidades a lo largo de todo el conflicto.
Cuando finalmente el avión aterrizaba en Malvinas, ni siquiera
detenía los motores. Simplemente se dirigía al fondo de la pista y ahí
giraba. La carga se bajaba como se podía, cuanto más rápido mejor, por
lo que se iban dejando en el suelo de cualquier manera y enseguida se
comenzaba a subir las camillas y el personal a evacuar. Ya acomodados,
aceleraban los motores y una vez más en el aire. "Cuanto menos tiempo en
tierra, mejor", era la frase más utilizada en ese momento. Así que
entre descargar y subir a los evacuados se demoraban unos veinte
minutos.
Por supuesto, como la descarga de bultos se realizaba a medida que
el avión se movía, la pista se iba "acortando" para el despegue, por lo
que al final terminaban decolando en 750 u 800 metros. Y otra vez la
tensión de volar pegado al agua, que se mantenía hasta haberse alejado
por lo menos unos 150 kilómetros de las islas.
En muchos casos, cuando estaban en el aeródromo las tripulaciones de
C-130 debieron sufrir una "alarma roja",es decir, el aviso de un ataque
inminente y en esos casos el procedimiento era cortar los motores y
buscar una cubierta hasta que pasara el peligro.
A pesar de los periódicos relevos, el desgaste para los tripulantes
fue realmente enorme. En general cumplían cinco o seis días en Comodoro
Rivadavia haciendo vuelos a Malvinas y luego tenían un descanso de dos
días.
En realidad, viajaban a Buenos Aires en descanso una tarde, se
quedaban ahí esa noche, todo el otro día y a la mañana siguiente
regresaban al teatro de operaciones.
Por otra parte, paralelamente se cumplían dentro del país una serie
de vuelos ,aunque no estuvieran directamente involucrados con el frente
de combate, especialmente con cargas para el Ejército ,a las distintas
guarniciones en Comodoro Rivadavia o Río Gallegos.
Harrier Contra Hércules
Aunque entre el 1 de mayo y el 14 de junio los C-130 realizaron unos
sesenta vuelos sobre Malvinas, algunos de los cuales eran misiones de
exploración para ubicar buques enemigos, sólo se registraron tres casos
de ataques directos a los Hércules y de ellos un único caso con
consecuencias fatales para el avión y sus tripulantes.
La explicación a esa suerte de "pasividad” por parte británica sólo
puede ser materia de especulación, ante la falta de datos confiables.
Entre los pilotos argentinos es creencia generalizada que en primer
lugar los ingleses no creían realmente que los Hércules viajaban
continuamente a las islas y que los partes argentinos que informaban
acerca de esos vuelos eran simple producto de la llamada "propaganda de
guerra".
Por otra parte sabían ,y en este punto sí estaban en lo cierto, que
la pista de la capital isleña no tenía balizamiento y que la torre de
vuelo había sido destruida por los bombardeos. No hay que olvidar
tampoco que para los británicos el aeródromo había sido alcanzado por
varios impactos de bombas, cuando en realidad no eran más que cráteres
simulados preparados por el personal de construcciones de la base aérea
militar Malvinas. El hecho concreto es que los Hércules pasaron.
El primer caso de un C- 130 interceptado ocurrió el 20 de mayo,
cuando dos aviones burlaron, una vez más, el bloqueo británico y se
aprestaban a aterrizar en Malvinas. Sólo pudo tomar tierra el primero,
ya que un fuerte viento cruzado obligó al restante a emprender el
regreso.
Justamente en la maniobra de retorno fué detectado por los radares
de la fuerza de tareas inglesa, que inmediatamente despachó dos PAC
(patrulla aérea de combate) de Harrier en su persecusión. El Hércules
apeló a su única defensa: volar al ras de las olas y dirigirse directo
al continente. Como la baja altitud dificulta la detección por radar, el
comandante del Hércules perseguido decidió hacer un giro de 90 grados
para poner rumbo norte, con la secreta esperanza de que los Harrier no
se percataran de la maniobra y lo perdieran. Así sucedió y los cazas
ingleses siguieron de largo. Finalmente, el avión argentino volvió a
cambiar de rumbo para poner proa a casa definitivamente, donde aterrizó
sin mayor novedad.
El 1 de junio, se convertiría en la única baja en acción del escuadron.
Ese día el Hércules matrícula TC-63 se encontraba realizando tareas
de exploración y reconocimiento, una misión de evidente riesgo que
motivó a los pilotos a que apodaran esos vuelos como "el loco". Poco
antes del mediodía los equipos de a bordo del aparato argentino
indicaron que estaba siendo "iluminado" por un radar enemigo, por lo que
inmediatamente inició las maniobras de evasión previstas. Pero la
diferencia de perfomances entre los Harrier y el Hércules convirtieron
el hecho en un simple juego del gato contra el ratón.
Los dos primeros misiles Sidewinder disparados por los ingleses
erraron el voluminoso blanco, pero el tercero hizo impacto en su ala
derecha, justo entre los motores. Su suerte estaba sellada. Los ingleses
remataron la labor con disparos de sus ametralladoras de 30.mm y el
indefenso cuatrimotor cayó despedazado al mar.
El tercer y último episodio tuvo lugar seis días después, es decir,
el 7 de junio. Poco después de las 20.30hs. dos Hércules se aproximaban,
en riguroso silencio radial como era norma, a las islas cuando fueron
detectados por un destructor que patrullaba al norte de la isla Soledad.
Según recordaron después los propios tripulantes del avión,
alcanzaron a ver en el horizonte el resplandor del disparo y eso fue
suficiente como para que dieran la alarma de ¡misil en el aire! .El
pesado Hércules una vez más puso a prueba su resistencia estructural con
un viraje muy cerrado y los motores exigidos a fondo. El misil, al
parecer, por informes posteriores, un Sea Dart, pasó por un costado y se
perdió en la oscuridad de la noche.
A pesar de que, en el medida que avanzaba el mes de junio, se
tornaba más precaria la situación de los defensores argentinos de las
islas, los C-130 operaron hasta el último día. Fue así que el 13 de
junio -prácticamente a horas de la rendición final-- por la mañana
aterrizó un Hércules que transportaba munición de 155mm para los cañones
argentinos y ya al caer la noche, poco antes de las 20hs, otro C-130
llevó a Puerto Argentino un cañón de 155mm, que fue descargado
literalmente a la vista de las tropas británicas que ya dominaban la
situación. Este mismo aparato despegó sin inconvenientes y aterrizó en
el continente poco después de la medianoche de ese día.
También el 13 de junio los KC-130 cumplieron las misiones finales de
reabastecimiento en vuelo para los cazas Skyhawk que operaban por
última vez sobre el disputado archipiélago.En la excepcional foto del
recuadro-tomada por el mismo piloto-se ve la aproximación de un Skyhawk
A-4B a la manga de reabastecimiento de un KC-130.La escena grande abarca
a dos cazas tomando combustible simultáneamente.
En el historial del escuadrón C-130 quedaban registrados, entre el 1
de mayo y el 14 de Junio, un total de 60 vuelos, de los cuales seis
fueron de exploración, dos efectuaron lanzamiento de carga sobre bases
argentinas en las islas, 31 lograron aterrizar en el aeródromo de Puerto
Argentino y otros 21 debieron regresar por distintas razones.
En esos vuelos se trasladaron 514 pasajeros y se evacuaron 264
heridos. La carga total transportada fue de 434.396kg, discriminados en
267.423kg para el Ejército, 133.973 para la Fuerza Aérea y 33.000kg para
la Armada. Los vuelos de lanzamiento solamente sumaron 17.500kg,
mientras que los KC-130 reabastecieron en vuelo a 279 aviones, incluidos
los Super Etendard de la Aviación Naval. Durante esos 74 días de
hostilidades, los Hércules y sus tripulantes estuvieron en vuelo 427
horas con 25 minutos.
El Derribo Del Hércules TC-63
One Splash Hercules es el título del capítulo donde el Comandante
Niguel David “Sharkey” Ward relata en su libro “Sea Harriers over The
Falklands” las circunstancias del derribo del Hércules TC-63 de la
Fuerza Aérea Argentina sucedido el 1º de Junio de 1982. El libro
aparecido en el 2006, en realidad poco aporta sobre éste derribo, ya que
se centra más en múltiples críticas y análisis sobre el tipo de
operaciones que afrontaron los Sea Harrier’s británicos durante el
conflicto por Malvinas.
Aunque se tejieron muchas historias sobre David Ward, poco se sabe
de él. Aunque todos piensan que es un inglés, en realidad nació en
Canadá en 1943 aunque su carrera militar se desarrolló en el Reino
Unido, concretamente en la Royal Navy donde voló Hunter, Sea Vixens,
F-4K Phantom, Sea Harrier y fue instructor calificado de guerra aérea.
Durante el conflicto de Malvinas se desempeño como Comandante del
Escuadrón Naval 801 con el grado de Teniente Comandante basado en el
Invencible y tras el conflicto fue condecorado con la Cruz de Servicio
Distinguido por sus acciones durante el conflicto.
Mérito no le faltó: el 1º de Mayo enfrentó dos T-34C Turbo Mentor
navales dañando ligeramente a uno de ellos; el 9 de Mayo proporcionó
cobertura aérea al abordaje del pesquero Narwal; el 19 de Mayo bombardeó
Monte Kent intentando destruir helicópteros del Ejército Argentino; el
21 de Mayo obtuvo dos derribos, el Pucará del Mayor Tomba con fuego de
cañón y el Dagger del Primer Teniente Senn con Sidwwinder, por último el
1º de Junio derribó al Hércules TC-63. El 30 de Junio fue ascendido a
Comandante y posteriormente fue consultor del ministerio de defensa
británico en guerra y armamento aéreo, siendo uno de los mayores
opositores al reemplazo de los Sea Harrier F/A-2 por los Harrier’s
GR.Mk7 por carecer éstos de radar y capacidad BVR.
El 1º de Junio de 1982
En cumplimiento de la Orden Fragmentaria 2258, el Hércules TC-63 se
alista en las primeras horas para realizar uno de los llamados “vuelos
locos”: exploración y reconocimiento marítimo al Norte de Malvinas. Una
misión de alto riesgo dada la situación táctica del momento. Se estima
que el primero de ésta clase de vuelos sucedió el 26 de Mayo con el
indicativo “Loco” a cargo del TC-64. La táctica utilizada para la
detección de objetivos navales aún hoy congela la sangre:
Vuelo rasante sobre el mar a 590 km/h hasta una posición
determinada, allí una rápida trepada con 30 grados nariz arriba hasta
alcanzar los 10.000 pies, encendido del radar, dos a tres barridos para
detectar blancos y rápido descenso para plancharse nuevamente sobre el
mar con un cambio de rumbo de 45 grados. Cada maniobra se repetía cada
20 a 30 minutos y el patrón de vuelo asemejaba a una doble v (W), patrón
conocido también como “dientes de perro”.
Un elemento resultó vital para éstas misiones y fue el sistema de
identificación amigo-enemigo (IFF). Si el mismo se activaba, era señal
que el Hércules estaba siendo iluminado por un radar, el paso siguiente
era detectar la posición del mismo. Entonces se ascendía, se buscaba el
emisor o blanco con el radar meteorológico, se determinaba su posición
mediante los navegadores inerciales y se transmitía la posición, aunque
casi siempre el procedimiento debía repetirse para confirmar la posición
de los blancos, hecho que volvía exponerlos a un ataque.
Fotografía del TC-63 tomada en 1981
La Situación Táctica
Para fines de Mayo, los ingleses ya se habían consolidado en San
Carlos y comenzaban su avance hacia Puerto Argentino. El día 30 de Mayo
se determinó que los Harriers ya operaban en una base improvisada en San
Carlos, hecho de singular importancia porque no sólo podrían realizar
misiones de apoyo cercano sino también frenar cualquier vuelo argentino
desde el continente hacia Puerto Argentino. Para confirmar las sospechas
y fijar la posición estimada de la base, se fija una táctica que
consistía en utilizar un par de Mirage III como señuelos y así el radar
de Malvinas determinaba la posición aproximada de despegue de los
Harrier’s británicos para luego coordinar un ataque a dicha base de
despliegue.
La misión fue un fracaso. En la madrugada del 31 de Mayo el radar de
Malvinas recibe el ataque de un bombardero Vulcan armado con misiles
antirradar Shrike. Para evitar la destrucción, el radar es desconectado.
Sin embargo los dos Mirage III con el indicativo “Pitón” despegaron de
Río Gallegos rumbo a Malvinas y a sólo 10 minutos de vuelo se les ordenó
regresar ante la no disponibilidad del radar. Por la tarde, los mismos
Mirage intentaron nuevamente la misión pero no pudieron tomar contacto
con el radar de Malvinas y la misión nuevamente se frustró.
Para el Martes 1º de Junio, en las primeras horas de la madrugada
(04:50) dos Canberra (Indicativo Huinca) bombardean posiciones inglesas
en Monte Kent. A sólo cinco minutos del ataque, el CIC (Centro de
Información y Control de Malvinas) detecta dos Sea Harriers que intentan
dar caza a los Canberra. La persecución dura unos 20 minutos y luego de
múltiples enlaces se logra informar a uno de los Canberra que eran
perseguidos por Sea Harriers. Con maniobras evasivas, eyectando los
depósitos auxiliares y lanzando chaff, los Canberra logran eludir a los
británicos. A las 07:58 el CIC detecta la presencia de nuevas PAC
(Patrullas Aéreas de Combate) de Sea Harriers.
A las 06:30, el Hércules TC-63 con el indicativo Tiza despega desde
Comodoro Rivadavia pero algunos problemas técnicos lo obligan a regresar
y recién vuelve a despegar a las 08:53. Al mando del Hércules se
encuentra el Capitán Rubén Martel, secundado por Capitán Carlos Krause
como navegador el vicecomodoro Hugo Meisner; completando la tripulación
los CP Miguel Cardone, CP Carlos Cantezano, SP Julio Lastra, y SA Manuel
Albelos. La OF 2258 los llevará a sólo 100 Kilómetros al Norte de
Malvinas.
Momentos antes el Hércules TC-66 aterriza en Puerto Argentino y más
tarde regresa al continente. La operación es detectada por los
británicos que ponen en el aire varias PAC que se posicionan en las
proximidades de San Carlos; en tanto al Oeste de Malvinas, cerca de los
islotes que conforman las llamadas Islas Cebadles, es destacada la
fragata británicas HMS Minerva para vigilancia aérea.
Hacia esa zona se dirigía el TC-63. Se desconoce si la tripulación
tenía conocimiento de la intensa actividad británica que estaba
sucediendo en ésos momentos. Se estima que no ya que el silencio radial
era vital para la seguridad de la misión.
El Derribo
El TC-63 ya había cumplido su primer recorrido a las 10:25 y unos
diez minutos después completó el otro cambio de rumbo acercándose a
Malvinas por el Norte, a unos 40 kilómetros del Estrecho de San Carlos.
En uno de los ascensos, el Hercules fue detectado por el HMS Minerva
quien transmitió la información a una PAC de Sea Harrier’s que se
encontraban en las proximidades. La sección la integraba el teniente
Niguel David “Sharkey” Ward y el teniente Steve Thomas. Como ambos
contaban con poco combustible, fueron directamente vectoreados hacia el
blanco. Ward a bordo del Sea Harrier XZ451 localizó al Hercules con su
radar Blue Fox. Una capa de nubes no le permitía tomar contacto con el
avión, entonces Ward descendió y Thomas se mantuvo a algo más de 3.000
pies. A pocos segundos localizó al Hércules a unos 10 kilómetros por
delante, volando en rasante. Para entonces los integrantes del TC-63
conocían que habían sido detectados, pero ignoraban la inminencia del
ataque. De hecho los reportes indican que el Hércules volaba hacia el
Oeste, con 200 pies de altitud; recto y nivelado o sea sin intentar
realizar alguna maniobra evasiva.
Con poco combustible para permanecer a tan baja altitud, luego de
identificado el blanco Ward lanzó un misil Sidewinder fuera de los
parámetros de lanzamiento. El misil se acercó al TC-63 pero muy cerca
del mismo, cayó al agua. Ward aceleró su motor y se acercó más al
Hercules, ésta vez el agudo zumbido del misil le indicaba que el blanco
había sido adquirido y estaba dentro del alcance. El Sidewinder se
dirigió directo al avión y quizás por la baja altitud en que se
encontraba, el buscador infrarrojo del misil no se decidió por ninguno
de los dos motores del ala izquierda e impactó contra el depósito de
combustible situado entre ambos motores. Eran las 10:50 horas.
Aunque la FAA nunca ha hecho público si hubo o no comunicaciones,
hay algunos reportes que indican que el Capitán Martel alcanzó a
transmitir el ataque, al menos oficialmente se reconoce que estaban en
emergencia. Con el depósito en llamas, el Hercules aún podía mantenerse
en vuelo. Y aquí es donde existen una diversidad de versiones y relatos
cruzados.
El Teniente Steve Thomas declaró que Ward al ver que el Hércules
podía mantenerse en vuelo, se acercó al mismo y realizó disparos con el
cañón de 30 mm sobre el empenaje de cola. Según Thomas, luego de ése
ataque el TC-63, comenzó un espiral hacia la izquierda, hasta que el ala
tocó el mar e impactó. Otras versiones indican que tras el ataque, el
Hércules perdió el plano derecho e impactó sobre el mar.
Una tercera versión que cobró mucha fuerza en su momento, indicaba
que tras el ataque contra la cola del Hércules, Ward realizó un viraje
abierto alejándose por izquierda para posicionarse y realizar un ataque
con fuego de cañón sobre la cabina del Hércules. Sobre ésta última
versión hay muchas dudas, por cuanto lo más razonable hubiera sido
acercarse al Hércules y abrir fuego sobre los motores o insistir sobre
el timón de profundidad. Se desconoce de donde surgió ésta versión,
algunos indican que éste ataque fue reportado por el Capitán Martel en
su última comunicación, pero como el dato no ha podido ser corroborado,
hay algunas dudas al respecto.
Imagen del Sea Harrier XZ451 antes de
Malvinas con su esquema original. Esta aeronave se acreditó tres
derribos (un Canberra, un Pucará y el Hercules ). El 1º de Diciembre de
1989 tras fallar el sistema de control se precipitó al Mar Mediterráneo
cerca de la isla de Cerdeña.
Otra pérdida innecesaria...?
La misión del Tiza era de alto riesgo, el Hércules voló hacia una
zona que estaba bajo el control inglés, con varias PAC que el CIC de
Malvinas había detectado desde hacía 5 horas y con la presencia de
varias embarcaciones navales apostadas en las proximidades del Estrecho
de San Carlos.
La misma Fuerza Aérea en su página de operaciones aéreas del 1º de
Junio se contradice al relatar que una PAC se detectó a las 04:55 (que
persiguió los Camberra) para luego mencionar que a las 07:58 se
detectaron las primeras PAC de un total de 40 salidas registradas ése
día. Aún suponiendo que el segundo registro es el correcto, hubo casi
tres horas de anticipación al ataque del TC-63, como para poner en aviso
a los tripulantes que había una intensa actividad aérea hacia la zona
que se dirigían, la cual a su vez se encontraba a pocos minutos de vuelo
de la pista provisoria que habían montado los ingleses para los
Harrier’s en San Carlos. Para entonces la situación táctica estaba
centrada en las operaciones terrestres, en el avance inglés hacia Puerto
Argentino y poco o nada se podría torcer el rumbo del conflicto
realizando ataques a objetivos navales, ya que el grueso de los medios
ingleses ya había sido desembarcado.
Desde el derribo del TC-63 no hubo mayor actividad aérea argentina y
recién el 7 de Junio ante la necesidad de localizar blancos, la FAA
puso en el aire cinco Lear jet 35A (uno de ellos civil). Los dos
primeros despegaron a las 08:00 hrs desde Comodoro Rivadavia y una hora
después se situaban al Norte de San Carlos, en una zona próxima a donde
fue derribado del TC-63. Para entonces el CIC de Malvinas ya tenía
registro de PAC’s de Sea Harrier desde las 5 de la mañana y cuando la
tripulación del Lear T-24 se comunicó con el CIC, éste le informó de la
presencia de dos PAC’s situadas a 260 km al Noreste y otra a 350 Km al
Sudeste.
Ante ése panorama, pasadas las 9:10 horas el T-24 decidió enfrentar
una PAC para realizar una misión de distracción y en ésa acción recibió
el impacto de un misil Sea Dart disparado desde el HMS Exeter situado en
el estrecho de San Carlos. Allí perdieron la vida el Vicecomodoro
Rodolfo De la Colina, el Mayor Juan Falconier; el Capitán Marcelo
Lotufo, el suboficial ayudante Francisco Luna y el suboficial auxiliar
Guido Marizza.
Por suerte otros dos Lear que habían despegado desde Río Grande a
las 08:20 hrs y se acercaron a las Malvinas por el norte para realizar
maniobras de distracción, fueron informados del derribo y regresaron al
continente. Algo similar sucedió por la tarde con el Lear T-23.
Análisis de las pérdidas
Es difícil analizar las circunstancias que originaron los derribos
del Hércules y del Lear Jet. Las misiones asignadas eran de alto riesgo
considerando que debían operar en un sector donde los ingleses ya tenían
en gran parte, control de la superioridad aérea. A ello debe sumarse
que tanto el TC-63 como el T-24 carecían del equipamiento mínimo
necesario para ejecutar ése tipo de misiones o poder enfrentar una
amenaza como eran los misiles aire-aire o superficie-aire.
Excluyendo los elementos arriba mencionados, deberíamos preguntarnos
si en el supuesto caso en que ambas aeronaves hubieran logrado un éxito
en sus misiones, se podría haber modificado el curso del conflicto…?
Estimo que no. Para la primera semana de Junio el conflicto ya
estaba definido tanto en el plano terrestre como aeronaval y cualquier
ataque a objetivos navales no hubiera modificado en nada el curso del
conflicto, a lo sumo demorar algunos días la resolución del mismo.
Prueba de ello fue el exitoso ataque de la FAA el 8 de Junio en Bahía
Agradable, que a pesar de provocar importantes bajas al enemigo no logró
revertir la situación terrestre que desembocaría 5 días más tarde en la
caída de Puerto Argentino.
Bajo ésta visión, se perdieron doce vidas y dos aeronaves casi de
modo innecesario, cuya acción poco o nada podía aportar a revertir una
situación táctica ya definida. Eso no quita el valor de quienes sin
dudar decidieron cumplir las órdenes y pelear hasta el último minuto
sabiendo el riesgo que corrían sus vidas. A ellos el recuerdo y
homenaje.
Claudio Caputti
Info: http://interdefensa.argentinaforo.net
Comodoro Meisner
Mayor Martel
Mayor Krause
Suboficial Mayor Lastra
Suboficial Principal Albelos
Suboficial Ayudante Cardone
Suboficial Ayudante Cantezano
Malvinas:
conmovedor diálogo entre un piloto inglés y el hijo de su víctima
conmovedor diálogo entre un piloto inglés y el hijo de su víctima
29/04/11
“Lamento mucho la pérdida de tu padre”, dijo el oficial inglés al joven argentino.
La que parecía una entrevista destinada a ser un duelo de versiones
enfrentadas terminó ayer en una conmovedora historia sobre la guerra de
Malvinas.
El hijo de un oficial de la Fuerza Aérea muerto en la guerra de 1982
pudo conversar por primera vez a través de una entrevista radial
cruzada con el piloto del avión que derribó el Hércules de su padre “Hay
envidias sanas”, le dijo ya sobre el final de la entrevista Ezequiel
Martel, de 29 años, a Nigel “Sharkey” Ward, que siendo jefe del
Escuadrón Naval Aéreo de la Armada Real, fue quien el 1° de junio de
1982 disparó el tiro final que derribó el Hércules tripulado por el
capitán Rubén Héctor Martel. Murieron seis argentinos más. “Hace unos
años bajé de Internet una foto suya con su hijo Christian de una vez que
festejaban el vuelo que habían hecho juntos. El día que yo salí a volar
por primera vez no me pude dar ese gusto”, completó Ezequiel lo que le
quería decir a su interlocutor, sorprendido, pero atento. Al joven le
llevó casi un mes evaluar junto a su familia y las de los compañeros de
su papá, también muertos, encarar el desafío. Y se concretó ayer a la
mañana, durante el programa Perros de la Calle, de Andy Kusnetzoff,
donde Ezequiel y “Sharkey” Ward expusieron emociones.
Kusnetzoff aclaró desde el vamos que al oficial británico, de 67
años y héroe de guerra en su país, lo iban a sorprender con Ezequiel al
aire. En cambio el joven, militar como su padre, ya había contado su
historia en el mismo programa el pasado 2 de abril.
Una historia casi de obsesión en torno al hombre que derribó al Hércules que piloteaba Martel.
Estudió su vida y obra palmo a palmo. Pero fue en torno a los
minutos finales del avión en el aire en los que la conversación de ayer
se volvió dramática, con traducción mediante. Ezequiel contó que de
acuerdo a la información que él tenía Ward disparó una vez sobre el
avión y falló y disparó otra vez y dio en el motor. “En las guerras hay
pactos de caballeros. El era jefe de escuadrón. Podría haber dejado el
Hércules fuera de servicio, pero no. Lo remató con cañones de 240
proyectiles de 30 milímetros. No paró hasta ver el avión destrozado”.
Cuando Ward se sumó a la charla, Ezequiel le preguntó por esos
instantes. Cómo derribó el avión. “El Hércules era una maquinaria de
guerra y los argentinos lo usaban para llevar soldados, municiones y
minas”, dijo Ward, quien explicó que su propio avión tenía muy poco
combustible y que estaba terminando su ronda de patrullaje cuando
recibió la orden de interceptar la aeronave argentina. Ward explicó que
pensó en acercarse al avión y hacerle señas para que bajara cuando sus
enemigos se dieron cuenta de que los habían interceptado. Entonces el
Hércules rumbeó hacia el continente, dijo. “No es cierto” que él decidió
derribarlo, apuntó. “Hay planes y protocolos”, que contemplan la
posibilidad de derribarlo, agregó.
“Lamento mucho la pérdida de tu padre, y de que haya sido uno de los
muertos. Me da mucha pena, Ezequiel. No hubo nada personal. Tengo
amigos en la Argentina y también conozco hijos de amigos que están
muertos. Yo cumplí con mi deber y lamento que el conflicto no se haya
resuelta de otra manera”, dijo Ward dejando a Ezequiel y a la audiencia
boquiabierta.
Por Natasha Niebieskikwiat
Fuente: Diario Clarín (Buenos Aires)
Ezequiel Martel, hijo del Capitan Ruben Hector Martel derribado en un Hercules en Malvinas
Piloto Nigel “Sharkey” Ward
GRABACION: Charla entre Ezequiel Martel y Nigel
http://www.youtube.com/watch?v=UJ1uTbQnSlw
http://www.youtube.com/watch?v=UJ1uTbQnSlw
http://www.youtube.com/watch?v=UJ1uTbQnSlw
BOMBARDERO HÉRCULES C-130 ARGENTINO

HÉRCULES CONTRA HÉRCULES
El Primer Ataque
El petrolero VLCC (Very Large Crude Carrier) “Hércules”
perteneciente a United Carriers charteado por Amerada Hess Shipping Corp
para realizar el transporte de petróleo crudo desde el oleoducto
Trans-Alaska en la costa Oeste de EEUU, girando alrededor del Cabo de
Hornos por no poder pasar por el Canal de Panamá hasta llegar a Hess en
las islas Vírgenes. Este posee 220.000 tons y un largo superior a los 50
metros y un enorme ancho.
El 25 de Mayo, el VLCC Hércules inicia el viaje de vuelta, ya había
entregado su carga de petróleo crudo en algún sitio del Caribe,
aparentemente, inicia el regreso sin carga, pero con sus depósitos de
combustible a completo.
Se sospecha que una vez descargada su carga, toma una nueva en
Belice desde donde también parten barcos logísticos ingleses hacia el
Atlántico Sur, es particularmente extraño que un armador programe y
pague un largo viaje hasta Alaska, haciéndolo totalmente anti-económico
si no posee carga. Por esto es largamente sospechoso de ser otra carga
militar escondida bajo un patrocinio neutral, (esto ya sucedía con el
buque hospital Canberra que fue utilizado como transporte de tropas) sin
contar que su ruta atravesaba un área de guerra abierta.
Debido a estas condiciones bélicas, los EEUU informan a ambos
beligerantes de la ubicación de este y otros buques de su bandera y
otros de su intereses nacional.
El 8 de Junio de 1982, después de una escala en Brasil, el barco
navega por aguas internacionales a unas 600 millas náuticas de Argentina
y 500 millas náuticas de las Islas Malvinas, en las afuera de la zona
de exclusión de guerra marcadas por Argentina y Gran Bretaña y bien
dentro del camino realizado por los innumerables barcos logísticos y
buques de escolta que iban y venían desde la Isla Ascensión y la Task
Force.
A las 12:15 Hs, el buque realiza un informe rutinario a las
autoridades Argentinas, proveyendo la ubicación del buque y todo dato
requerido para identificarlo, esto incluye el destino del viaje.
A los pocos minutos, un avión militar, aparentemente Argentino,
comienza a describir vuelos en círculos sobre el gran petrolero.
Aparentemente, la tripulación repite su mensaje a las autoridades
Argentinas, quienes confirman su recepción.
A los pocos minutos, otro avión “argentino” comienza una
aproximacion de bombardeo sobre el VLCC Hércules, de inmediato el
capitán de petrolero, enarbola una gran bandera blanca en un intento por
detener el ataque.
Un segundo avión aparece al corto tiempo, y un tercero pocas horas
después, y es cuando el ataque se produce por un avión “jet” argentino
que impacta en el buque con un cohete aire-superficie.
Es aquí donde cualquier analista militar comienza a no comprender la
extraña sucesión y descripción del ataque, los 3 aviones en diferentes
momentos puede ser una simple misión de reconocimiento, pero el ataque
con “un cohete aire-superficie” puede ser llamado ridículo, no por el
ataque en si, sino por lo vano e inútil de tal intento.
Considerado por su capitán como “dañado” pero no destruido el
petrolero invierte su dirección y busca el puerto neutral mas cercano,
Río de Janeiro en Brasil, donde ya un bombardero Vulcan en misión de
ataque había ingresado al regresaba desde las Malvinas y debió aterrizar
de emergencia al romperse su sonda de reabastecimiento en vuelo.
En Río de Janeiro, la compañía armadora United Carriers determina
que el buque había sufrido daños “extensos” a la cubierta y su casco y
que una bomba sin detonar estaba en su tanque No. 2.
Luego de una investigación realizada por la Marina de Brasil, la
compañía United Carriers, decidió que sería muy peligroso los trabajos
de retirar la bomba alojada y sin detonar y el 20 de Julio de 1982, el
petróleo Hércules es hundido a 250 millas de la costas de Brasil.
Al igual que al lector, la sorpresa de la aparición de una bomba, y
no un cohete, en el casco del petrolero, que lo daño “extensamente” en
su Tanque nº 2, es al menos el mayor éxito militar con pocos recurso
desde la piedra de David en la frente de Goliat.
Es de mas decir que la Argentina siempre negó que el ataque hubiera
sido realizado por aviones propios. Por supuesto, detrás de todo éste
asunto existen juicios millonarios que podían trascender y lo hicieron
la propia duración de la guerra.
EL VLCC "HERCULES
Juicio
Durante el juicio contra la Republica Argentina impulsada por
Amerada Hess, Intertanko y United Carriers estos exigían 10 millones por
el barco y 1,9 millones por el combustible en concepto de autoría del
hundimiento.
Posible misión del VLCC Hércules
Las sospechas sobre la real misión de este buque como reabastecedor
de la Task Force se fundamentan, en lo antes mencionado y la posibilidad
que el armador United Carriers fuera contratado para llevar combustible
a la flota Británica en su regreso a Alaska, al fin y al cabo el
petrolero debía cruzar por el Cabo de Hornos para regresar.
Este pudo haber sido el motivo para atacarlo, ya sea como ejemplo
para otras compañías armadoras que ya operaban con los Británicos o un
simple ataque contra las lejanas líneas logísticas del enemigo, que
prácticamente se movían sin escolta hacia el Atlántico Sur para ahogar
su esfuerzo bélico y distraer recursos en su escolta, lo cual si se
logro.
Los Británicos contratan un gran numero de petróleos y barcos de
transporte que necesariamente no transportan combustible refinado, agua y
equipos por su carencia de medios para transbordarlo en forma directo a
la flota en actividad, pero estos pueden ser la primera etapa de estos
esfuerzos y desde ellos ser traspasados a buques especializado en sitios
alejados del conflicto.
Entre estos se incluyen: "British Esk", "British Tay", "British
Test", "British Tamar", "British Trent" y "Anco Charger", "British
Dart", "British Wye", "British Avon"; "Alvega"; "Eburna" y "Balder
London" de tonelajes que van desde los 15.000 a los 35.000 grt.
Los petroleros de flota, son aquellos que si pueden abastecer a los
barcos de combate son considerados como estaciones de servicio
flotantes: Los mas grandes "Olmeda" y "Olna" de 36.000 tons, el Tidepool
y Tidespring de 27.000 tons y Blue Rover de 11.500 tons.
Una obviedad logística asume que estos petroleros de flota, una vez
vacíos, no realizan el viaje total de regreso hasta la Isla Ascensión,
estos solo se reunían con los petroleros similares al Hércules y desde
ellos se reabastecen ahorrándoles un precioso tiempo.
Los buques petroleros de apoyo, son los que normalmente llevan
combustible entre las terminales petroleras y sus depósitos, pero
también pueden aprovisionar a los petroleros de flota, todos ellos con
mas de 25.000 tons. Llamados Appleleaf, Bayleaf, Peralleaf, Brambleleaf,
y Plumleaf.
Esta enorme cantidad de petroleros operando con los Británicos son
blancos buscados por la inteligencia militar Argentina por diversas
fuentes SIGINT, HUMINT, COMINT y simple estadística y lógicamente son
catalogados como aprovisionadores de combustible.
Dudas sobre la veracidad del ataque
La principal duda surge en el hecho que el petrolero realiza una
escala en Río de Janeiro antes del incidente, el cual es una escala que
solo ocasiona gastos a ya un viaje anti-económico y totalmente
innecesario, cabe recordar que este estaba lleno de combustible,
suficiente para llegar a Alaska y esto es confirmado con la exigencia
del pago de los 1,9 millones de dólares en el juicio.
Resolución del Juicio
La suprema Corte de EEUU, mediante su resolución judicial describe
que el Hércules había cargado petróleo crudo (sin destilar, inútil para
ser usado), había rodeado América del Sur por el cabo de Hornos en su
navegación hacia las Islas Vírgenes en donde esta carga es desembarcada.
Una vez vació, este se dirigió hacia el Atlántico Sur, en lastre (o
vació) presumiblemente en su viaje de vuelta hacia Alaska en busca de un
nuevo cargamento.
Es aquí donde el incidente se desata, varias fuentes inglesas
coinciden en que el petrolero fue avistado y sobrevolado por un C-130
Hércules, es decir el primer avión visto. Pero señalan que el segundo y
tercer avistamiento se trata de aviones Canberra a reacción que le
arrojan un total de 8 bombas, de las cuales solo una alcanzó a
impactarlo.
El lector nuevamente comenzara a encontrar incongruencias en los
dichos de la tripulación del petrolero y el resultado de la
investigación de la Suprema Corte de EEUU.
Sin embargo, otra versión acompañada de fuentes confiables no
oficiales, describen al autor del bombardeo a un Hércules C-130 de
transporte, y es aquí donde la verdadera intención de United Carriers y
socios comienza a caerse, recuerden que estos hablan de un ataque con
aviones a reacción y se menciona incluso un ataque de 1 solo cohete
(fiebre post-Exocet?).
Desde el punto de vista estrictamente militar, cabe suponer que un
ataque con aviones Canberra hubiera sido mucho mas efectivo contra un
blanco enorme y en avance lento y sin posibilidad de maniobras evasivas,
seria casi imposible errar.
Que las bombas no hubieran estallado es un caso muy típico en los
ataques realizados por la Fuerza Aérea Argentina durante la Guerra de
Malvinas, esto por ser lanzadas tan cerca del blanco que no permitían a
las espoletas girar lo suficiente para armarse. Esto después es
revertido gracias a la BBC de Londres.
El “necesario” hundimiento Según los dichos de los armadores del
Hércules, "la Marina Brasilera realiza una investigación de tema y la
United Carriers decide, por sus propios medios, que sería mas peligroso
retirar la bomba que se encuentra sin detonar."
Por ello el buque es llevado a unas 250 millas de la costa y es
hundido, con la asistencia de un destructor de la Marina de Brasil que
sirve de apoyo al hundimiento. Algunas versiones dicen que previamente
se descarga el combustible (cosa lógica 1,9 millones de dólares es mucho
combustible) siendo este otro detalle a considerar, ya que Amerada Hess
pide el importe como indemnización de este que esta incluido en el
juicio contra Argentina, aun después de haber sido descargado en riesgo
las instalaciones de trasbordo de crudo desde un petrolero “insalvable”
armado con una bomba inestable. Esto solo revela que para la Marina de
Brasil esto era totalmente innecesario y exagerado.
HÉRCULES C-130
El Segundo Ataque
El 29 de Mayo, un presumible C-130 Hércules protagoniza un inusual y
fallido ataque contra el petrolero “British Wye” de la Task Force. Este
se encontraba a 47º 54´ Sur y 30º 19´ Oeste, al Norte de las Islas
Georgias del Sur
Aparentemente, un C-130 realiza una pasada de reconocimiento a baja
altitud y 10 minutos después aparentemente el mismo regresa y lo
bombardea. Este ataque no es reconocido por la Argentina, pero la
descripción del ataque realizada por los tripulantes del petrolero deja
pocas dudas sobre la posibilidad de una misión de reconocimiento de
largo alcance, con bombas.
“El C-130 realiza una segunda pasada a unos 150 pies de altura y le
lanza 8 bombas de 500 libras desde la rampa de bodega trasera. 4 de
estas caen e el mar sin estallar, 3 detonan a babor y otra rebota sobre
la cubierta sin hacer explosión. El C-130 trepa asciende y escapa de la
zona”.
Versiones Inglesas
La descripción de un lanzamiento desde la bodega de carga de un
C-130 es por lo menos poco creíble, esto de seguro se debe a un análisis
posterior del observador, que al no poder explicar lo que ha visto y
tener alguna información del rol de os C-130 describe el lanzamiento de
la manera que mas le parece posible.
Otra versión habla con más exactitud y describe el lanzamiento desde los pilones subalares.
En algún momento se publican fotos en la revista Combat Aircraft Vol
6 de un C-130 Argentino (TC-68) con un rack de 6 bombas FAS 250 que
estaban incluidas en el Museo de Malvinas de Córdoba la cual no pudio
ser confirmado.
La Revelacion
Después de análisis, filtraciones, investigaciones, juicios y
silencios el tiempo a permitido que una muestra del ingenio criollo
durante la Guerra de Malvinas fuera revelada.
Técnicas Poco Normales
En algún momento de la guerra, un Hércules fue enviado a Córdoba con
una misión muy particular, debía ser utilizado como banco de pruebas de
distintas ideas técnicas que habían surgido de la falta de capacidades
de combate.
En ese momento el éxito del misil Exocet y su intento desesperado de
obtener mas en el exterior habían hecho surgir la idea de modificar un
Hércules como lanzador de mísiles de largo alcance, y con este cortar
las líneas logísticas inglesas bien lejos de las islas, este intento fue
duramente descartado, las enormes alas y configuración de los motores
no permitían “colgar” un misil de ellas y en el fuselaje era simplemente
imposible, el ubicar el radar asociado era otra pesadilla, que podría
haberse conseguido pero la urgencia era mucha, los ingleses estaban
intentando desembarcar en el Estrecho San Carlos y era allí donde había
que poner el esfuerzo.
En este sitio se congregaron ideas y técnica criolla que también
intento montar en un Pucara, con los vistosos colores blanco y rojo, de
pruebas con un pequeño torpedo el cual por poco no pudo ser utilizado, y
de este existen algunas fotos interesantes.
Pero uno de estos “engendros” da resultados, la idea es colocar
racks de bombas el los pilones subalares y una mira de bombardeo
modificada de Pucara en la cabina del C-130 Hércules, para emplearlo
como bombardero de largo alcance, esto es rápidamente confirmado y en
poco tiempo se realizan pruebas de ataque, llegándose a la conclusión
que las bombas mas idóneas son las FAS 250 que pueden ser agrupadas de a
6.
Inmediatamente se planeo la mejor forma de utilizarlo y rápidamente
aparecieron los primeros problemas técnicos, que llevado a planear
misiones cooperativas con la ayuda de otros bombarderos de la FAA, los
venerables Canberra en servicio.
Rápidamente es desplegado y comienza a realizar misiones de
reconocimiento lejano con la asistencia en algunos casos de bombarderos
Canberra que operan desde Mar del Plata.
En mucha biografía Argentina entre las bajas del Escuadrón Canberra
esta incluido ataques anti-buques y consta un petrolero hundido. Este
pudo haber sido un intento, y exitoso, de alejar las versión del ataque
al petrolero Hércules de cómo fueron en realidad.
En síntesis ambos ataques existieron, en el caso del Hércules, es
probable que el tema de la bomba fuera cierto, esto es corroborado por
la Marina de Brasil, pero la avaricia e interés de cobrar los seguros de
United Carriers y aun mas cobrar una indemnización por hundimiento los
llevo a crear una realidad “inflada” que no les fue posible,
posteriormente probar.
El Hércules sobrevoló el Petrolero lanzo sus bombas y una impacto en
el tanque 2 y este petrolero, para la inteligencia militar Argentina no
opero mas con los Británicos, a partir de este incidente la Royal Navy
comienza a realizar convoys con escoltas para sus buques logísticos,
algo que antes era poco considerado y sacaba recursos al desesperado
Woodward.
El segundo ataque, es descrito al detalle por el tripulante del “British Wye” y este es considerado dañado, pero no hundido.
Según las tripulaciones de Hércules, los Canberra no atacaron al
“Hércules” o al “British Wye” esas fueron misiones de los
“Transporteros”, los cuales fueron agazagados por los “Cazadores”
(piloto de cazabombarderos) y donde estos los consideraron como sus
iguales (la típica chinche entre transporteros, navales, verdes, azules,
etc que ocurre en todas las FFAAs del mundo) y se los condecoro con las
marcas de sus hundimientos o daños.
Estas marcas fueron vistas por quien escribe, al igual que los A4C
con sus siluetas de barcos y su fecha, la cabina del TC-68 mostró por un
corto tiempo la silueta de 2 petroleros, uno grande con la fecha 25 de
Mayo, uno mas pequeño marcado parcialmente como dañado con fecha 29 de
Mayo y una tercera marca, de un petrel o algún pájaro grande patagónico
con sus alas extendidas que termino estrellado contra la cabina y caso
derriba al Hércules al este volar a muy baja altitud, esta broma es
considerada un derribo, de este la fecha no puedo recordarla.
Estas marcas deben ser borradas apresuradamente en un viaje a
Alemania, cuando el Hércules en cuestión llego al aeropuerto, aun con
las marcas de hundimientos y un horrible color camuflado gastado, franja
amarilla de identificación y un oxido incrustado en sus uniones que
atrajeron a los fotógrafos Alemanes que querían una imagen de los
últimos enemigos de sus viejos enemigos (así fue descrito) la
tripulación fue sacada del aeropuerto en sigilo y el avión llevado a un
sitio fuera de la vista, la diplomacia Argentina no quería tener
incidentes con Alemania por este tema.
Tripulacion del TC-68
Hercules Como Bombardero De Largo Alcance
fotografias del TC-68 sacadas en la I Brigada Aerea Mayo 1982
Cabina y Puesto de mando del piloto
Sistemas de tiros intalados en la cabina del hercules pertenecientes al de un CANBERRA
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ResponderBorrarLa Operacion Aries 82 comenzo en la I Brigada Aerea de El Palomar. Integrantes del Escuadron Tropas, del Grupo Base 1, de dicha base aerea, participaron del desembarco y fueron las primeras tropas en ocupar la BAM MLV, desde el primer al ultimo dia. COMPAÑIAS DEFENSA COMPLETA Y COMPAÑIA POLICIA MILITAR que sumaba 2 SECCIONES.
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